El chequeo médico previo a la actividad física, comúnmente conocido como apto médico, es más que un simple trámite administrativo o “papel/ certificado” que se entrega como requisito de acceso a algún gimnasio, club, algún tipo de carrera o a solicitud de un preparador físico. Hasta allí no es más un deslinde de responsabilidades.
Lo cierto es que, el chuequeo médico u apto físico, debes tomarlo como una herramienta de prevención esencial que permite evaluar el estado de tu salud con el solo fin de reducir los riesgos que la actividad física o práctica deportiva implican al mínimo posible. Es una oportunidad para hacer una evaluación integral de tu salud para detectar factores de riesgo, especialmente los cardiovasculares para prevenir eventos adversos como la muerte súbita como así también otros factores de riesgo relacionados a la prevención de lesiones osteoarticulares y musculoesqueléticas. En líneas generales los aptos médicos se otorgan por un año, pero queda a criterio de tu médico poder estirar o acortar estos plazos.
Este artículo se refiere al apto médico desde el punto de vista cardiovascular y veremos en que consiste y que previene fundamentalmente.
Importancia del Chequeo Médico (Apto Físico)
El objetivo primario del apto médico es realizar actividad física de manera responsable y segura. Para ello es importante que entiendas que tu salud es tu responsabilidad. No acudas al médico porque te “piden un apto físico” y necesitas el certificado para presentar en alguna institución. Acudí porque querés saber tu estado de salud y que te avalúen según la actividad física que vas a realizar, según tu edad, sexo, tus antecedentes médicos personales y familiares, tus antecedentes deportivos, etc.
¿Para qué sirve?
• Detección temprana: Identifica patologías silenciosas o asintomáticas (cardíacas, respiratorias, metabólicas) que podrían agravarse con el esfuerzo físico.
• Prevención de muerte súbita: Es el objetivo principal, especialmente en personas en riesgo y para actividades de mediana o alta intensidad.
• Prevención de lesiones: Permite conocer el estado osteomuscular y articular para adaptar el entrenamiento.
• Personalización del ejercicio u entrenamiento: Ayuda a conocer tu propia capacidad física para mejorar el rendimiento sin poner en riesgo tu salud.
• Hábito saludable: Fomenta el control médico periódico y el conocimiento del propio cuerpo.
¿En qué consiste o que debiera incluir mínimamente?
• Historia clínica completa
• Examen físico completo
• Radiografía de tórax
• Electrocardiograma (ECG) de reposo
• Auscultación cardíaca y pulmonar
• Prueba de esfuerzo, ergometría
• Laboratorio completo sangre y orina
• Ecocardiograma y eco Doppler
• Evaluación nutricional
¿A quién acudir para el chequeo médico?
El médico puede ser un clínico, un cardiólogo un deportólogo, quien te solicitará una serie de estudios complementarios para analizar como primera medida tus factores de riesgo, tu estado físico desde el punto de vista de tu capacidad funcional (lo puede hacer tu preparador físico), tu estad musculoesquelético, cardíaco y respiratorio. Esta serie de estudios arrojará resultados que le permitirá al médico conocerte para poder recomendar un determinado tipo de actividad física y que cuidados debes tener cuando la practiques. De esta forma y de acuerdo con tu aptitud física y riesgos puedas elegir qué actividad física realizar, con que intensidad y frecuencia.
El apto físico tiene que ajustarse a tu necesidad, es decir, según tu historia médica, edad, sexo, estado físico, tipo de actividad física o deporte y la intensidad con que lo practiques. Ej., no es lo mismo un apto para caminar que para correr maratones, carreras de endurance, iron-man, deportes de conjunto, patinar, bailar, etc.
Tu médico tiene que recomendarte, independientemente si tu actividad física sea recreacional, de mediano u alto rendimiento e incluso profesional, para que la puedas hacer de forma placentera y puedas obtener los beneficios para la salud.